Juan Soriano y Marek Keller

 

“Los amorosos se ponen a cantar entre labios

una canción no aprendida,

y se van llorando, llorando,

la hermosa vida”.

Jaime Sabines

 

 

Juan Soriano y Marek Keller
Juan Soriano y Marek Keller

(1)

Juan Soriano y Marek Keller se conocieron en 1975, en París. Según cuenta Elena Poniatowska en su libro Juan Soriano. Niño de Mil Años (Plaza y Janés, 1998), Marek era un cantante y bailarín que salió de Polonia a los 23 años de edad y fue, de alguna manera, quien le organizó la vida al pintor, quien estaba a punto de la quiebra por no saber cómo cobrar a todos los que les había vendido obra.

         “Dejé la hechura de la música, no canto profesionalmente como lo hacía de joven, pero el amor a la música no se me quitará nunca. Sin embargo, todos hacemos lo que mejor sabemos hacer y yo creo que soy un organizador nato, me gusta hacer este trabajo. No soy creador, no podría hacer un cuadro o un dibujo, pero lo hacía Juan. Yo hago lo que me sale bien.

         “Extraño su presencia, su amistad, sus consejos. No muchas veces, pero de vez en cuando nos encontramos en un momento que no sabíamos cómo seguir o qué hacer y Juan con su sabiduría era maravilloso. Bastaba presentarle algún problema y la respuesta era inmediata y maravillosa. Los sabios consejos y su gran amistad me hacen mucha falta. Quedan los recuerdos pero también queda la obra”, ha dicho Keller.

A lo largo de más de 30 años de relación, Marek no sólo se convirtió en el representante de Soriano, también en su fiel compañero, su mejor amigo y en el hombre que resolvía todos los temas del hogar para que el maestro se dedicara única y exclusivamente a crear.

Marek Keller
Marek Keller

En 2004 crearon la fundación Juan Soriano y Marek Keller A.C. Aún después de la muerte del escultor, en 2006, el viudo de unos de los más importantes artistas plásticos del país sigue exponiendo en todo el mundo las obras de quien fuera el amor de su vida.

En 2009, Marek Keller creó el Jardín Escultórico Juan Soriano en Kazimierówka, Polonia, un espacio ubicado a unos 30 kilómetros de Varsovia, en el pueblo de Owczarnia. En las siete hectáreas que ocupa este jardín están sembradas las monumentales esculturas de Soriano: pájaros exóticos que llegaron para anidarse en la tierra de la región de Mazowsze para el gozo de los admiradores del arte. Los niños de las escuelas cercanas, transeúntes y turistas, cuenta Keller, quedan maravillados con la calidad y magia de las obras del pintor y escultor mexicano2.

 

1) Imagen publicada en Animal Político   www.animalpolitico.com

2) Texto publicado en   CONACULTA       http://www.conaculta.gob.mx

 


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s