María Antonieta, uno de los primeros iconos lésbicos

María Antonieta
María Antonieta

María Antonieta es uno de los primeros iconos lésbicos. Los rumores sobre sus relaciones con mujeres fueron difundidos con detalles pornográficos por los panfletos anti-realistas antes de la Revolución francesa.

En la Inglaterra victoriana los biógrafos que idealizaban el Antiguo Régimen hicieron hincapié en la negación de dichos rumores, pero al mismo tiempo dotaron de romanticismo la amistad “fraternal” de María Antonieta con María Teresa Luisa de Saboya-Carignan, Princesa de Lamballe, como uno (en palabras de una biografía de 1858) de los “escasos y grandes amores que la Providencia une en la muerte.”

Princesa de Lamballe

A finales del siglo XIX se convirtió en un icono de culto del safismo: su ejecución, vista como un martirio trágico, puede haber añadido a su atracción. Las alusiones a su persona aparecen a principios del siglo XX, especialmente en El pozo de la soledad de Radclyffe Hall, donde Jonathan Brockett describe a María Antonieta y de Lamballe como “pobres almas… mortalmente hartas de los subterfugios y los fingimientos”.

En 1770 el Delfín Luis, futuro Luis XVI, contrajo matrimonio con la archiduquesa María Antonieta, ocasión en la que ambas damas se conocieron. A partir de 1771 la princesa realizó frecuentes visitas a la Corte y se aproximó a la Delfina, que vio en ella una amiga segura y sincera. Cuando María Antonieta accedió al trono en 1774, siguió manteniendo su amistad con la princesa de Lamballe y los rumores de una relación lésbica empezaron a enturbiar su amistad. Mientras, la princesa siguió conservando su carácter piadoso y recogido y la reina fue volviéndose cada vez más frívola.

En 1775 la reina ofreció a su “amiga del alma” el cargo de superintendente de su palacio, lo que significaba que debía planificar las diversiones de la reina, pero ésta enseguida se dio cuenta de que la princesa era excesivamente formal y se aburría. María Antonieta prefirió la insolencia y el descaro de Mme. de Polignac. Pese a que la reina abandonó a la princesa, ésta no llegó a olvidarla entendiendo, durante un tiempo, que sería la condesa de Polignac la que ocupase su lugar de amiga devota. Para llenar su tiempo, la princesa se fue al campo y allí reemprendió sus actividades caritativas e ingresó en la Francmasonería. En 1781 fue nombrada directora de todas las logias escocesas regulares de Francia. En 1789 la Revolución gravitaba ya sobre Francia y la reina empezó a tomar conciencia de sus equivocaciones. María Antonieta se volvió más prudente y se acercó de nuevo a la princesa de Lamballe, aproximación tan asidua que la condesa de Polignac, abandonó Versalles y a la reina.

En octubre de 1789 la familia real retornó a París y la princesa se fue con ellos a la residencia de las Tullerías. La princesa de Lamballe fue una de las últimas personas con las que la reina pudo contar y su amistad se volvió más íntima. En 1791 la reina informó a la princesa de su proyecto de huir de Francia. La Familia Real fue detenida en Varennes. La princesa consiguió salir de Francia y se refugió en Inglaterra. Durante ese tiempo ambas intercambiaban abundante correspondencia en la que la reina le demostraba sus sentimientos: “Tengo necesidad de vuestra tierna amistad, la mía os la demostraré cuando os vea”, escribió María Antonieta en junio de 1791.

A finales de ese mismo año la reina suplicaba a la princesa que no regresase a París, pero ésta, preocupada por la suerte de la reina, dejó Inglaterra y volvió a las Tullerías.

Hay una versión que dice que ella recibió una carta de Francia supuestamente de María Antonieta con fecha del 14 de agosto. La misiva era corta y escrita con mano temblorosa y en la cual le rogaba “Ven a mí en seguida, corro gran peligro”. Cuando María Antonieta vio a su amiga estaba sorprendida y le preguntó a Lamballe que porque había regresado a París. Entonces las mujeres se dieron cuenta de que la misiva era falsificada y llegaron a la conclusión de que la persona que más se beneficiaba con la muerte de Lamballe y que era el más probable detrás de la misiva era el duque de Orleans, su cuñado. Lamballe como viuda del único hijo del fabulosamente rico duque de Penthievre, habría tenido que compartir las riquezas con el único hijo del duque de Orleans. La baronesa de Courtot recordó como Lamballe dijo “Philippe d’ Orleans, esto tiene tu hechura” (Mari Thérèse The Fate of Marie Antoinette’s Daughter Susan Nagel P 128)

El 10 de agosto de 1792 la muchedumbre invadió el palacio y la princesa, siguiendo a la Familia Real, se refugió en la Asamblea Nacional. Allí se produjo el destronamiento de los reyes y se decidió conducirlos al Temple, siendo arrestada también la princesa. Diez días más tarde separaron a cuantos no pertenecían a la Familia Real y las dos amigas tuvieron que despedirse. La princesa fue conducida a la prisión de la Forcé.

El 2 y 3 de septiembre de 1792 la muchedumbre asaltó las prisiones y la princesa fue una de las víctimas de las llamadas matanzas de septiembre. Sus verdugos se encarnizaron con su cuerpo y con la imagen que representaba. La princesa fue decapitada y su cuerpo fue sometido a diversas vejaciones; muchos mojaron el pan en la sangre de la princesa antes de comérselo, otros utilizaron su piel, otros descuartizaron el cadáver que fue primero arrastrado hasta le Palais Royal, residencia de la dama de Orleans. Su cabeza fue peinada y maquillada antes de ponerla en la punta de una pica que, a continuación, pasearon ante las ventanas de la prisión tras las que se encontraba María Antonieta. La reina no llegó a verlo pero, sorprendida por el vocerío, preguntó a su carcelero qué estaba ocurriendo, a lo que éste respondió: “Es la cabeza de Mme. Lamballe que han querido venir a mostraros”. María Antonieta, al conocer esta noticia, se desplomó, hecho sobre el que años después su hija diría: “Fue la primera vez que vi a mi madre perder sus fuerzas.” La princesa de Lamballe fue una amiga fiel hasta el final, a pesar de las catastróficas consecuencias de sus actos.

 

Publicado en http://es.wikipedia.org

http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.es


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