Las amistades particulares… y ahora virtuales

    453. Las amistades particulares y virtuales

  Por varios meses seguí el blog de un joven radicado en Estados Unidos, hijo de inmigrantes mexicanos y homosexual. Era muy interesante leer sus entradas y enterarse de la doble lucha que enfrentaba por estas razones, así como percibir a través de ellas el carácter aguerrido que se había formado al defender sus principios y su forma de ser.

Hace algunos días desapareció su blog y fue inútil rastrearlo y desalentadora su ausencia.

Solamente cruzamos algunas frases y comentarios, pero aun así, se le extraña.

Esta es una modalidad más de la amistad. El encuentro y el contacto virtual son ahora comunes y creo firmemente que estarán vigentes por mucho tiempo, por supuesto, no en sustitución de las amistades físicas (no les llamo reales porque para mí ambas lo son), sino como su complemento.

En ocasiones se conocen el rostro y figura del amigo virtual, en otras no, y se debe respetar tanto la confianza de uno como las reservas del otro. Pero aun si solamente se reciben sus palabras de manera escrita, las cuales viajan tal vez desde el otro lado del mundo, no se puede negar el calorcito interno que provoca un “me gusta” en la entrada del blog, o un comentario breve pero lleno de empatía, y no se diga los fuertes abrazos y besos que en ocasiones llegan hasta nosotros.

Frecuentemente se pasa a la fase de la conversación directa, por Skype por ejemplo, o de las cartas, sólo que ahora la estampilla es un click, el cartero es Hotmail y el tiempo que tardan en llegar son sólo segundos.

Es entendible que entre amigos sucede lo mismo siempre, virtuales o no. Nos alegramos al coincidir, reímos juntos, lloramos nuestros amores y desamores, nuestras tristezas y fracasos, pero también hablamos de proyectos, recuerdos y hasta encuentros del… tercer tipo. También discrepamos, discutimos, peleamos y olvidándonos de uno que otro principio Reiki, nos abandonamos. Si el orgullo no es mayor, buscamos la reconciliación. ¿Acaso hay alguien que no se ha peleado con un amigo, a veces a golpes y con nuestro mejor repertorio de maldiciones,  extrañado después su compañía y reconciliado con abrazos y juramentos de lealtad?

Pues eso y muchísimo más es la amistad, en cualquier lugar del mundo, llámese España, Costa Rica, México o Suecia.

Por cierto, las siguientes líneas, con dedicatoria especial, deberían ser como el ideal a seguir de la amistad, e independientemente de la nacionalidad, nos deberían inspirar para seguir conservando, por encima de diferencias, distancias, ideologías y edades, a los amigos virtuales que hoy nos leen y nos escriben.

A los míos, sólo puedo decirles: ¡Gracias por ser, gracias por estar!

____________

Para Ernán Dezá

 

La diferencia entre un amigo y un amigo cubano

 

Un amigo es alguien que nunca te pide comida…

Un amigo cubano es la razón por la que organizas una comida.

Un amigo te pregunta cómo estás…

Un amigo cubano te dice que te ves bien, te abraza y te besa.

Un amigo llama a tus padres señor y señora…

Un amigo cubano llama a tus padres “mi viejo” y “mi vieja…”

Un amigo puede que nunca te haya visto llorar…

Un amigo cubano ha llorado contigo, por cualquier cosa.

Un amigo te manda flores y una tarjeta cuando estás internado en el hospital.

Un amigo cubano se queda a dormir en una silla, a tu lado.

Un amigo te pide algo prestado y te lo devuelve a los dos días…

Un amigo cubano te pide algo prestado y a la semana se olvida que no es suyo.

Un amigo te ofrece el sofá para que duermas.

Un amigo cubano te brinda su cama, se acuesta en el suelo… y no te deja dormir en toda la puñetera noche conversando contigo.

Un amigo sabe unas cuantas cosas acerca de ti…

Un amigo cubano podría escribir un libro con las cosas que le has contado de ti.

Un amigo te lleva ‘Nightquick’ cuando estás resfriado.

Un amigo cubano te hace una sopa de pollo y los remedios que le enseñó su abuela. Y puede que hasta te haga ‘el avión’ con la cuchara, para que te tomes la sopa.

Un amigo toca a tu puerta para que le abras…

Un amigo cubano abre la puerta, entra y después te dice: ¡Llegué!

Un amigo te pide que le hagas un café.

Un amigo cubano pasa a la cocina y monta la cafetera y hasta le pide azúcar a una vecina si no tienes.

Un amigo puede serlo por un tiempo…

Un amigo cubano es para toda la vida.

 

Publicado en:      http://marely.blogspot.mx


2 thoughts on “Las amistades particulares… y ahora virtuales

  1. Mi amigo Luis:
    Estaba de vacaciones en Cuba, donde no hay acceso a Internet y no había podido leer esto. Me has conmovido hasta las lágrimas. No hay manera de agradecértelo suficientemente. Te respeto y admiro, por muchas razones. Cuando te quieras comunicar conmigo ahí va mi email: fififidón@yahoo.com
    Un abrazo muy fuerte
    Ernán Dezá

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