Dos crímenes de odio de 2010

 

Estudiante transexual atacado en el baño de la escuela;  la palabra “IT” tallada en el pecho

 

Abril 2010

LONG BEACH. En la noche del 15 de abril  Colle Carpenter fue metido en una cabina de baño, se le sacó la camisa por la cabeza y la palabra “it” fue grabada en su pecho. El ataque tuvo lugar en el campus de Cal State Long Beach donde Carpenter es un estudiante graduado transgénero. El atacante sigue en libertad.

El viernes, 30 de abril, varios estudiantes se reunieron en el campus para una manifestación de anti-odio.

Carpenter utilizó un bastón para caminar hasta el estrado y se dirigió a la multitud. “Para aquellos de ustedes que no saben por qué “it”es un término tan despectivo, es porque  le quita la humanidad a la persona. Le quita su personalidad. Esto los hace menos que humanos”, dijo Carpenter.

También dijo que su atacante le conocía por su nombre y que ha tenido miedo de volver a la escuela.

“Saben que lo que me pasó a mí no sólo me sucedió a mí. Pasó a toda la comunidad. Aquellos de nosotros que somos  visiblemente queer, aquellos de nosotros que estamos fuera y somos queer, tenemos miedo”, dijo a la multitud.

Carpenter “es también la víctima de una sociedad que continúa enseñando que es permisible acosar y abusar con violencia a la gente que no se ajusta a las normas tradicionales de género y los estereotipos, dijo Lorri L. Jean, LA Gay & Lesbian Center CEO.

Jean habló de la Ley de Prevención de Delitos Matthew Shepard y James Byrd, Jr. y señaló que aunque era un paso histórico, las leyes no son suficientes.

“Pedimos a los distritos escolares y administradores que pongan en marcha las políticas que requieren una acción rápida para proteger a los estudiantes cuando sean amenazados y acosados” dijo Jean.

“Hacemos un llamado a los líderes religiosos a hablar desde el púlpito sobre el deber moral de sus congregaciones a mantenerse unidos contra la intolerancia de cualquier tipo. Hacemos un llamado a los líderes políticos para hablar en contra de la discriminación y dejar claro que todas las personas, independientemente de su identidad de género u orientación sexual, tienen derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad” dijo ella. “ Y hacemos un llamado a las personas de ideas afines en todas partes a pronunciarse contra el odio en los corazones y las mentes que alimentan un crimen como el cometido contra Colle Carpenter”.

La policía y los funcionarios del campus fueron criticados inicialmente por la forma en que manejaron la investigación en curso y por no notificar inicialmente al cuerpo estudiantil. Sin embargo, Carpenter aseguró a la multitud que su preocupación inicial fue  su seguridad y pidió al público que se centrara en ayudar a identificar al sospechoso.

 

Publicado en:     http://www.transgendernetwork.com

 

Natalia Gaitán. Fusilada por lesbiana

Marzo 13, 2010

     Fusilada por lesbiana. Ni la prohibición, ni los tabúes pudieron con el deseo de Natalia. Con su deseo que desobedeció el mandato heterosexual. Con su cuerpo que ni la injuria ni la discriminación cotidiana pudieron controlar. Con su vida erótico-afectiva que los procedimientos sutiles y silenciosos de las instituciones no pudieron rectificar. Por lesbiana. Natalia Gaitán, pobre, de 27 años, residente en la ciudad de Córdoba, Argentina, recibió un balazo de la fálica escopeta del padrastro de su novia el sábado 6 de marzo. Fusilada. Fusilado el cuerpo, fusilado el deseo, fusilado el impulso vital. Fusilada por lesbiana.

La lesbofobia hace estragos en nuestras vidas. Sus manifestaciones van desde la negación sistemática de la existencia, la compulsión a la mudez, la violencia del insulto, las miradas amenazantes o reprobatorias, los golpes y violaciones, el encierro en las casas, la expulsión de los hogares, el deseo de muerte por parte de padres y madres, la patologización inmediata, el temor a perder la tenencia de lxs hijxs, la burla cotidiana, la pérdida del trabajo, la desocupación por falta de “buena presencia”, hasta el asesinato liso y llano. Desde una infinidad de formas de extorsión que pretenden –y logran- convertir en horror una y muchas vidas, hasta la muerte marcada con la legitimidad que se da a sí mismo el pistolero y una ambulancia que tardó demasiado en llegar.

     El asesinato de Natalia muestra cuán represiva es la ley heterosexual cuando los mecanismos institucionales de normalizaciòn no pudieron controlar ese deseo, esa atracción erótico afectiva que las instituciones siguen patologizando aunque a veces se llenen la boca de “los mismos derechos” y “el mismo matrimonio”. Hoy escuchamos muchos discursos progresistas cruzarse al hablar del matrimonio entre personas del “mismo sexo”, discursos que ni siquiera nos nombran porque no pueden decir “lesbiana”. Hay algo que es claro, la lesbofobia no se soluciona con más de lo mismo.

No sólo el fundamentalismo heteronormativo/heteropatriarcal, con su oposición a la legalización del aborto, a las leyes de educación sexual y a tantos otros derechos, desarrollan una política del odio; éste también se esparce en cada retícula de la vida diaria. Allí donde nos quieren hacer creer que somos como cualquier otra persona, que gozamos de plenos derechos individuales, mientras nos piden decoro y silencio a cada paso, mientras pretenden encerrarnos en el “cerquito de la felicidad gay friendly”, mientras hacen de cuenta que no existimos.

En el año del bicentenario, en este país que conmemora aquella gesta patriótica que instituyó el primer gobierno propio, se matan lesbianas, esas que deciden vivir un deseo propio. La escopeta se llama heterosexualidad obligatoria. Los perdigones se llaman lesbofobia y nos alcanzan a todxs.

Habrá quienes digan “una muerte más de una mujer” ocultando a propósito que Natalia era lesbiana, habrá quienes llorarán por las resonancias de ese proyectil en otros cuerpos, habrá quienes sangrarán con la intensidad de la exigencia de castigo al que gatilló, habrá quienes impulsen figuras jurídicas que incorporen el crimen de odio, habrá quienes marcharán por las calles exigiendo justicia, habrá quienes gritarán el nombre de Natalia para conjurar la rabia, habrá quienes escribirán comunicados y declaraciones denunciando el régimen heteronormativo. La herida no puede ser suturada porque es la memoria de la norma. Entonces, lo que no puede haber, por Natalia, por su novia, por nosotras, por nosotros, por nosotr*s, es silencio.

¡¡ Basta de lesbofobia para mi y para tod@s ya!!

 

Publicado en:     http://mujeresabordo.blogspot.mx

 


4 thoughts on “Dos crímenes de odio de 2010

      1. Lo peor es que siguen pasando, y con demasiada frecuencia!
        Ya me gustaría haber estado de vacaciones jaja. Te leo siempre aunque a veces no pueda detenerme a comentar. Estoy a tope en el trabajo estos días y sin pinta de calmarse 😦
        Un fuerte abrazo
        PS. Adwoa es le nombre que me hubieran dado si hubiera nacido en Ghana 🙂

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