“Pies…para que los quiero, si tengo alas para volar” – Frida Kahlo

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón, más conocida como Frida Kahlo nació en Coyoacán, Ciudad de México, el 6 de julio de 1907 – y murió, en el mismo lugar, el 13 de julio de 1954. Fue una destacada pintora mexicana.

Trayectoria

 Primeros años (1907–1925)

Frida fue la tercera hija de Guillermo Kahlo, fotógrafo de origen judío-húngaro con su segunda esposa, la mexicana Matilde Calderón, de ascendencia española. Sus dos hermanas mayores fueron Matilde y Adriana; después de ellas nació el único hijo varón de la familia, el cual sobrevivió apenas unos días. Cuando Frida tenía apenas once meses, en junio de 1908 nace su hermana menor, Cristina, su constante compañera y la única de las hermanas Kahlo en dejar descendencia. Además de ellas, Frida tuvo tres medias hermanas mayores: Luisa, la mayor, una segunda hermana fallecida al momento de nacer y Margarita, todas nacidas del primer matrimonio de su padre con María Cardeña (llamada también Cerdeña en algunas fuentes), fallecida en el parto de Margarita en 1898.

De acuerdo al estudio de Gaby Franger y Rainer Huhle, formaba parte de la leyenda, no pocas veces instigada por la propia Frida, que Guillermo Kahlo tuviera raíces húngaras o judías. Estos autores sostienen que probablemente el fotógrafo nació en Pforzheim, pequeña ciudad del estado de Baden-Wurtemberg y que sus abuelos y resto de antepasados pertenecieron a la burguesía local y eran de religión luterana.

Su vida quedó marcada por el sufrimiento físico que comenzó con la poliomielitis que contrajo en 1913 y continuó con diversas enfermedades, lesiones, accidentes y operaciones. Esta primera enfermedad le dejó una secuela permanente: la pierna derecha mucho más delgada que la izquierda.

Sobre 1920 se incorporó a las juventudes comunistas.

En 1922 entró en la Escuela Nacional Preparatoria de Ciudad de México, la más prestigiosa institución educativa de México, que recientemente había empezado a admitir chicas como alumnas. Entonces eran 35 chicas entre un total de dos mil alumnos. Tenía como objetivo prepararse para estudiar medicina en el futuro. En esta escuela conoce a futuros intelectuales y artistas mexicanos, como Salvador Novo, y formó parte de un grupo de alumnos conocidos como Los Cachuchas.

En 1925 tomó clases de dibujo en el taller de grabado de Fernando Fernández Domínguez copiando grabados de Anders Zorn.

 Accidente e inicio de su pintura (1925–1928)

El 17 de septiembre de 1925 sufrió un grave accidente de tranvía cuyas lesiones le condicionarían el resto de su vida. Le afectó a su columna vertebral que quedó fracturada, así como diversas costillas, cuello y la pelvis, su pie derecho se dislocó, su hombro se descoyuntó y un pasamanos le atravesó el vientre, introduciéndosele por el costado izquierdo. La medicina de su tiempo la atormentó con múltiples operaciones quirúrgicas (por lo menos 32 a lo largo de su vida), corsés de distintos tipos y diversos mecanismos de “estiramiento”.

Durante su larga convalecencia comenzó de forma continuada a pintar. En septiembre de 1926 pintó su primer autorretrato al óleo que dedicó a su novio de entonces Alejandro Gómez Arias. En este primer autorretrato emprendió una dinámica que continuaría el resto de su existencia: reflejar en cuadros los sucesos de su vida y los sentimientos que le producían.

En 1927 su pintura se volvió más compleja. En ese año pintó el Retrato de Miguel N. Lira. En 1928 realizó de forma muy exquisita el retrato de su hermana Cristina.

Se movía en ambientes artísticos relacionándose con la fotógrafa Tina Modotti, el revolucionario Julio Antonio Mella o el pintor Diego Rivera.

 Matrimonio con Diego Rivera (1929–1939)

Por medio de Tina Modotti, Frida Conoce a Diego Rivera. Ya una vez, en 1922, había tenido ocasión de observarlo: durante la realización de su primer mural en el Anfiteatro Simón Bolívar, en la Escuela Nacional Preparatoria. Después, con el objeto de mostrarle sus propios trabajos, hizo una visita al artista. Diego quedó impresionado con su trabajó y la animó a seguir pintando. Desde entonces fue constante invitado a la casa de los Kahlo.

La artista contrajo matrimonio con Diego Rivera el 21 de agosto de 1929. Su relación consistió en amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio y un divorcio en 1939.

Al matrimonio lo llegaron a llamar la unión entre un elefante y una paloma, pues Diego era enorme y obeso mientras que ella era pequeña y delgada. Por otra parte, Frida, debido a sus lesiones, nunca pudo tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar.

A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres (que llegaron a incluir a la propia hermana de la pintora), ayudó a Frida en muchos aspectos. Él fue quien le sugirió a Frida que vistiera con el traje tradicional mexicano consistente en largos vestidos de colores y joyería exótica. Esto, junto a su semblante cejijunto, se convirtió en su imagen de marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, en cambio, fue la mayor crítica de Diego.

 Residencia en E.U. (1931–1934)

El ambiente político de México para los simpatizantes de izquierda se volvió complicado debido al gobierno reaccionario de Plutarco Elías Calles. Los encargos de murales a Diego Rivera iniciados por el ministro de educación José Vasconcelos se paralizaron. Como la fama y reputación que Rivera había crecido en los Estados Unidos, le surgieron encargos en el país vecino, trasladando su residencia allí entre 1931 y 1934 y pasando la mayor parte del tiempo en Nueva York y Detroit.

En 1932 le encargaron a Diego Rivera unos murales para un Museo de Detroit. Encontrándose en esta ciudad Frida sufrió su primer aborto. Durante su recuperación pintó su autorretrato Aborto en Detroit, realizado en un estilo más penetrante, inspirado en los pequeños cuadros votivos del arte popular mexicano que recibían el nombre de retablos. Esta pintura era totalmente independiente de lo que hacía su esposo. Rivera, consciente del valor de la obra y de este periodo, dijo: «Frida empezó a trabajar en una serie de obras maestras sin precedentes en la historia del arte, pinturas que exaltaban la cualidad femenina de la verdad, la realidad, la crueldad y la pena. Nunca antes una mujer había puesto semejante atormentada poesía sobre la tela como Frida en esta época de Detroit.»

 Primeras exposiciones (1935–1939)

Volvieron a México en 1935. Rivera tuvo un romance amoroso con Cristina, la hermana pequeña de Frida. Aunque anteriormente había habido otras infidelidades por parte de Rivera, este lío con Cristina afectó mucho a Frida y supuso un giro determinante en sus relaciones de pareja. Aunque llegaron a superar sus desavenencias, Frida inició otras relaciones amorosas tanto con hombres como con mujeres que continuaron el resto de su vida. Rivera tuvo violentos celos sobre las relaciones extramatrimoniales de su esposa aunque llevaba mejor las relaciones lésbicas de Frida que las heterosexuales.

Entre 1937 y 1939 el revolucionario ucraniano (pero que hace su vida política en Rusia) León Trotsky vivió exiliado en la casa de Frida en Coyoacán, junto a su mujer. Allí Frida tendrá un romance con el líder comunista para, tras su asesinato a manos del miembro de la NKVD estalinista Ramón Mercader, ser acusada como autora del mismo. Esto la llevó a estar arrestada pero finalmente fue dejada en libertad al igual que su marido.

En 1938 el poeta y ensayista del surrealismo André Bretón califica su obra de surrealista en un ensayo que escribe para la exposición de Kahlo en la galería Julien Levy de Nueva York. No obstante, ella misma declara más tarde: “Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad”.

En 1939 Frida Kahlo terminó un autorretrato constituido de dos personalidades: Las dos Fridas. Con este cuadro, asimila la crisis marital, a través de la separación entre la Frida en traje de tehuana, el favorito de Diego, y la otra Frida, de raíces europeas, la que existió antes de su encuentro con él. Los corazones de las dos mujeres están conectados uno al otro por una vena, la parte europea rechazada de Frida Kahlo amenaza con perder toda su sangre. Ese mismo año expone en París en la galería Renón et Collea gracias a Bretón. Su estancia en la capital francesa la llevó a relacionarse con el pintor malagueño Picasso y a aparecer en la portada del Vogue francés.

 Reconocimiento artístico (1940-1949)

En 1940 Kahlo y Rivera se divorciaron. En mayo se produjo un primer atentado fallido a Trotsky y Rivera decidió trasladarse a San Francisco. En agosto Trotsky fue asesinado como consecuencia de un segundo atentado. Frida fue interrogada por la policía. Decidió dejar México y en septiembre se instaló con su exmarido Rivera. Dos meses después, encontrándose en E.U., decidieron volver a casarse. Es probable que Rivera entendiera que la salud de Frida se iba deteriorando y que precisaba de alguien que la cuidara.

En este tiempo el reconocimiento artístico a su obra se fue incrementando, especialmente en E.U. Intervino en importantes exposiciones colectivas en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, en el Instituto de Arte Contemporáneo de Boston y en el Museo de Arte de Filadelfia.

A partir de 1943 dio clases en la escuela La Esmeralda del México, D. F.

En 1950 debió ser hospitalizada en Ciudad de México permaneciendo en el hospital un año.

 Últimos años (1950–1954)

En 1953 en ciudad de México se organizó la única exposición individual en su país durante la vida de la artista. En una de las críticas se dijo: «es imposible separar la vida y obra de esta persona…sus pinturas son su biografía». La exposición fue en la Galería de Arte Contemporáneo. La salud de Frida estaba muy deteriorada y los médicos le prohibieron asistir a la misma. Minutos después de que todos los invitados se encontraran en el interior de la galería se empezaron a oír sirenas desde el exterior. La muchedumbre enloquecida se dirigió al exterior, allí estaba una ambulancia acompañada de una escolta en motocicleta. Frida Kahlo había sido llevada a su exposición en una cama de hospital. Los fotógrafos y los periodistas se quedaron impresionados. Ella fue colocada en el centro de la galería. La multitud fue a saludarla. Frida contó chistes, cantó y bebió la tarde entera. La exhibición había sido un rotundo éxito.

Ese mismo año le tuvieron que amputar la pierna por debajo de la rodilla debido a una infección de gangrena. Esto la sumió en una gran depresión que la llevó a intentar el suicidio en un par de ocasiones. Durante ese tiempo, debido a que no podía hacer mucho, escribía poemas en sus diarios, la mayoría relacionados con el dolor y remordimiento.

Murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954. No se realizó ninguna autopsia. Fue velada en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y su féretro fue cubierto con la bandera del Partido Comunista mexicano, un hecho que fue muy criticado por toda la prensa nacional. Su cuerpo fue incinerado y sus cenizas las alberga la Casa Azul de Coyoacán, lugar que la vio nacer.

Las últimas palabras en su diario fueron: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.

 

Fuente:     http://es.wikipedia.org


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