“La danza se hace de a dos, como el amor” – Jorge Donn

Biografía

1947 – Nació en la localidad de El Palomar, provincia de Buenos Aires (Argentina) el 25 de febrero de 1947. Fue uno de los cuatro hijos de Mauricio Itovich,  y  Rosa Donn.

1955 – Ingresó a la Escuela de Danzas del Teatro Colon un año antes de los 8 reglamentarios, y  durante los siguientes diez años, estaría diariamente aprendiendo de Aída Mastrazzi,  Jorge Tomín, Michel Borowsky, María Ruanova y ampliando sus conocimientos en danza moderna,  entonces muy mal vista en el Colón- con Renate Schottelius.

1963 – Tenía 16 años cuando se recibió, con mención especial, e ingresó al cuerpo de baile del Teatro Colón. Ya había actuado con la compañía de Beatriz Ferrari, hecho algo de televisión y también publicidad y algunas comedias musicales además del papel de Puck en “Sueño de una noche de verano” con Esteban Serrador. Para entonces ya usaba como nombre artístico el apellido materno.

En ese año iba a cambiar su vida, ya que en ese mismo 1963,  Maurice Béjart vino por primera vez a la Argentina con su compañía Ballet del Siglo XX. “Tome una clase con él: y me dijo que tenía condiciones, pero que no podía ofrecerme un lugar en su elenco. No me convencí  – dijo el bailarín en sus evocaciones –  Un  amigo  me  dio el dinero para el pasaje y me fui a Bruselas, sede de la compañía”.

“Béjart se quedó frio al verme: Te dije que no tenia trabajo para ti. Insistí con suerte: uno de los chicos del elenco se había enfermado y accedió probarme”. “Fue lo mejor que podía sucederme en la vida”.

1966 – Tres años después, Donn protagonizaba Romeo y Julieta.

1967 – Era el primer bailarín de Béjart, quién compuso más de treinta obras para él: Bhakti (1968), Nijinski, clown de Dios (1971), Golestan: el jardín de las rosas (1973), Lo que el amor me dice (1974), Nuestro Fausto (1975), Leda (1978), Adagietto (1981) y otras. Jorge Donn fue la estrella de ballets como Novena Sinfonía (1964), creaciones a las que siguieron Messe pour le Temps Present; Baudelaire, Nijinsky; Le Marteau sans Mairre; Notre Faust; Les illuminations; Vie el Mort d’une maríonerte humaine; Dionysous; Les Concuous; Malroux y su última labor para La Compañía del Sig!o XX, Dibouk, en 1988.

1976 – Formando parte del grupo de Béjart, en ese año, fue invitado por George Balanchine a bailar como primera figura del New York City Ballet. En ese año, ya Béjart lo había ascendido a codirector artístico, y en 1979 lo presentaba como su bailarín estrella.

1979 – Paradójicamente sus compatriotas argentino solo llegarían a valorarle y apreciarle popularmente por una película: Los unos y los otros, de Claude Lelouch.  Con ese filme difundiría  por todo el mundo su versión del Bolero de Ravel que había estrenado en ese año. El Teatro Colón no se lo perdonó. En 1985, cuando volvió con un grupo reducido de primeras figuras, el argentino debió producir él mismo sus presentaciones.

Su figura brillo en todos los escenarios, desde el Teatro Real de la Moneda a los Jardines de Boboli; desde el Teatro Colón al Festival de Baalbeck; desde la Opera de Paris hasta el Bolshoi de Moscu. A veces como partenaire de Maia Plissetskaia en su creación de “Leda“; de Ekaterina Maximova en “Romeo y Julieta, de Natalia Makarova en el “Mefisto.

1987 – cuando la Compañía de Béjart (el Ballet del Siglo XX)  se trasladó a Lausana, Donn  radicó en esa ciudad suiza, y comenzó a dedicarse a la docencia y a tratar de separarse profesionalmente de su maestro. Béjart justificaba la separación de su primer bailarín, diciendo que “Donn necesitaba independencia”. Pero maestro y discípulo nunca pudieron separarse, En 1990 ya enfermo, fue una vez más el cuerpo del creador belga en “Nijinsky, clown de Dios”, junto a Cípe Lìncovsky. Y en una gira mundial comenzaba su despedida artística y también humana.

1988 – Formó su propia compañía L’ Europa Ballet que existió por corto tiempo.

1989 – Fue nominado como uno de los mejores bailarines por la Fundación Konex.

1992 – En diciembre del 92 en la misma ciudad donde anunciaban su separación, junto a su maestro, Jorge encontró la muerte. Murió de SIDA el 30 de noviembre de 1992 en la ciudad de Lausana.

Frases de Jorge Donn

“Maurice Béjart me enseñó a bailar con muy pocas palabras. Debo ser el discípulo con el que menos habló. Un día se acercó hasta donde estaba practicando y me dio una bofetada. Ni siquiera me explicó por qué.

ESCUCHAR:   Bolero – Maurice Ravel

“Lo cierto es que yo entendí lo que me había querido decir. Desde ese momento comencé a aprender. Esa es también mi forma de enseñar. No conozco otra”.

“Para un artista -solía repetir-, su país es aquél en  que puede expresarse”.

“Odio el confort. Es una trampa, es enemigo del esfuerzo; de la voluntad.”

“Si tengo un lugar en el mundo fue porque sufrí para tenerlo. Voy a seguir teniéndolo, aunque me cueste más de lo que preveo. Un prejuicio considera que un bailarín termina su carrera a los 40 años. ¿Quién pone ese limite?, La sociedad. Bueno, yo no lo acepto. Siento que recién empiezo. Y estoy dispuesto a empezar.”

“La danza se hace de a dos, como el amor. Allí es donde se funden el creador y el intérprete”.

“Pienso seguir bailando todo lo que pueda y dedicarme a la enseñanza en la nueva escuela de Béjart. En el fondo, en lo único que pienso, es en dar todo lo que pueda de mí”.

“Lo más importante que aprendí de la vida es a morir. Todos los días aprendo a aceptar un poco más mi muerte. Todos los días, por lo tanto, vivo-un poco mejor”.

Publicado el 13 de Diciembre de 2009 en       http://www.ciudaddeladanza.com


Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s